Madrid, Anaya Touring, Col. “Guiarama”, 4ª ed. 2019 (1ª ed. 2011)

La guía ideal para realizar un corto viaje a Burgos y sus alrededores. En el primer capítulo, titulado Diez Indispensables, se propone una selección de los lugares, curiosidades y tradiciones de la zona que no hay que perderse: catedral de Burgos, claustro del monasterio de Silos, Atapuerca y el Museo de la Evolución Humana, El románico burgalés… El segundo apartado, Visita a la ciudad de Burgos, consta de nueve secciones donde se proporciona información detallada de los lugares con mayor interés de la ciudad. También incluye un plano donde se señalan los monumentos más importantes. El siguiente apartado, Excursiones por la provincia de Burgos, hace un recorrido por los lugares más emblemáticos de la zona: Las Merindades, La Bureba, Miranda de Ebro y Condado de Treviño, Sierra de la Demanda… Finalmente, se incluye una amplia selección de restaurantes, alojamientos, direcciones de museos y monumentos, así como una exhaustiva información práctica para moverse por la zona.

El Balcón de la Ribera 

   Así se llama un mirador abierto en Valcavado
que permite contemplar gran parte de la ribera
burgalesa del Duero.
   Verdaderamente, el lugar es púlpito y balcón.
Púlpito para oír los infinitos ruidos del campo
y balcón para atisbar los sucesivos planos
que conforman la urdimbre del paisaje.
   Desde su espacio ajardinado se percibe el canto
de los gallos, el sonido de un motor, la sinfonía
de los pájaros. A veces, una ráfaga de aire trae
entre sus células ecos de batallas y romances o
un súbito oleaje de ramas y pétalos.
   Desde el balcón se divisan las cepas sometidas
al rigor de la geometría, los surcos agrupados
en manchas pictóricas de un color que cambia
con la luz, los pueblos apretados como una
oración de adobe y soledad. Casi en el centro
de la composición, la cuesta de Manvirgo, con
perfil de busto femenino, se insinúa como
plataforma misteriosa para que aterricen
ángeles y estrellas.
   Verdes, amarillos y ocres. Alguna pincelada
blanca, un atisbo de altivez en las piedras de
una iglesia que a lo lejos se vislumbra. Verdes,
amarillos y ocres. Contrasta la alegría nupcial
de los frutales con la ceniza de algún chopo
aún no florecido.

Reseñas y notas de prensa